miércoles, 10 de diciembre de 2008

London Bus

Londres, esa ciudad, no está exenta a la decadencia que arrastra el inexorable y constante paso del tiempo. Su marcado estilo arquitectónico, la eterna conjura de su destartalado clima y su monumental patrimonio, sin olvidarnos de las pintorescas costumbres británicas (conducir por la izquierda, tener una divisa propia, un idioma propio, una 'comida' propia, una familia real propia) hacen de ella una ciudad propia de otro siglo. Sin embargo, nada se salva del paso del tiempo y a algún visionario se le ha ocurrido que ya que hay que cambiar los autobuses, pues que mejor que hacerlos del siglo XXXVIII. El diseño es de un diseñador industrial llamado Hugh Frost y la planta motriz puede ser eléctrica o... ¡de hidrógeno!... Lo último que supe que funcionaba con hidrógeno eran los AVs (aerial vehicles) de Bladerunner, así que con suerte, dentro de poco cambiarán al duque de edimburgo por un Nexus 6. Yahaaa!





1 comentario:

JOAN BERNAT dijo...

more human than human!!!!!!