Y es que todo vuelve. Hasta tu. En forma de bonita estampa, de traicionero sueño, inocente comentario -te lo podías haber guardado querido- o de un leve recuerdo. Pero vuelves, y ya no sé que hacer para evitarte.
Nuevo final de ciclo de curro y esto empieza a ser preocupante en tanto modifica mi propio bioritmo. Bueno, era lo que buscaba no? Pues ya lo tienes, y dos tazas además. Por otra parte está siendo tan intenso que con la preocupación viene también una sensación de que algo se me escapa. Como la arena entre los dedos, pero una arena invisible de la que sólo me queda su sedosa sensación cuando ya me ha abandonado el último grano. Una arena fina, límpia y con un suave aroma a verano, sudor y crema solar. ¿Qué será? Tu, tú maldita estampa o el sol que esta alergia cutanea me invita a evitar. De ser así y tener fotosensibilidad, me pongo colmillos, I swear.
Mientras tanto, escucho música de reveladoras letras, confecciono una correa para el M4, preparo la siguiente colección de fotografías, decoro zorras y me propongo una vez más seguir con aquello que me proporciona algo de alivio a esta alergia en la que tu misma te has convertido, escribir.
And love is a murderer, love is a murderer
But if she calls you tonight
Everything is all right
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viernes, 9 de julio de 2010
Recuerdos de una certeza
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sábado, 19 de diciembre de 2009
The devil is in the details
Como si fuera el trazado que un invisible péndulo ha realizado en el lienzo de mi vida, esta semana todo ha girado de nuevo sobre un eje que estaría situado sobre la vertical de mi centro de gravedad y he podido discernir a mi alrededor comportamientos familiares. Desde ese privilegiado faro he podido contemplar las olas golpeando de manera constante, estúpida pero erosiva, los arrecifes que vendrían a ser mi paciencia y he determinado con prístina claridad (ayudado por la halógena compañía del faro que, lejos de ser estático me acompaña allá donde voy) como prácticamente todo tiene a repetirse una y otra vez.
Visto desde un punto situado sobre su cénit, el haz de luz de este faro revela un paisaje que vira de la profundidad del azul marino a una extensión yerma de gris piedra y finalmente un oscuro bosque, verde por supuesto, pero con ciertos matices ocre debido a la estacionalidad. En este bosque, si te fijas con detenimiento, aparecen de vez en cuando pequeños y ridículos duendecillos cuyo único propósito parece ser lanzar pequeñas deposiciones de cabra hacia las paredes del impoluto faro. Suelo dispersarlos a tiros, pero son tenaces y cíclicos como las mareas y siempre vuelven a por más.
Es en la extensión de piedra donde me atenaza el desamparo. De homogénea, tiene un punto de agorafóbica y la falta de puntos de referencia me marea. Ésta sin embargo será la última vez que caiga de rodillas balbuceando hiperventilado, he decidido mandar a la mierda ética y sentido estético y pienso utilizarla (ya que es mía) para construir una bonita urbanización de cara al mar. Las razones son varias, uno para especulación, dos porque si el ayuntamiento de Barcelona puede permitirse el lujo de un hotel con nosecuantas plantas y playa privada en la propia Barceloneta porque no voy a poder yo edificar en mi limbo personal, tres para joder a los leprechauns del bosque y cuatro para demostrar a la gente que allí vaya a residir, ayudado por la curvatura de la línea del horizonte, que el mundo en el que vivimos es redondo, y que si empiezas a caminar en línea recta, indefectiblemente terminarás encontrando tu espalda. A veces apuñalada.
Y como alegoría real de todo esto, El Muy Maligno me ha vuelto a visitar en forma de detalle y me ha sugerido al oído, taimado truhan, que busque a un viejo aliado en las ondas y hete aquí que he dado con el señor Carl Craig (yes man, we love techno too) remezclando el nuevo single de los británicos Hot Chip, por título: One Life Stand. Y qué por ahora se me antoja bastante esencial. Resuelto a encontrarlo para publicarlo han comenzado a surgir evidencias de la isócrona majestad con la que el mundo se repite en una gloriosa y sublime recapitulación, una de ellas el regreso de Massive Attack (8 de febrero) en forma de diabólica sentencia de labios de la añeja actriz porno Georgina Spelvin "We are our own devil". Añádele que estoy sumido en la fractalidad literaria de Irvine Welsh en el retorno de Trainspotting que se ha venido a titular "porno" y daréis con la evidencia de que estamos condenados a repetirnos, pero la mayoría de las veces con erógeno placer.
Otra de las ventajas de girar sobre uno mismo es que tienes tiempo para corregir errores, así que me voy a la ferretería a buscar una espátula para limpiar las cagarrutas de los jodidos duendecillos, no sin antes dejaros el link a la publicación del vídeo de Massive Attack que he realizado en mi perfil de Facebook, sabedor de que éste último a su vez relinkara a esta entrada desde mi perfil en forma de nota; otro círculo. ¿Veis?
Por si acaso caéis en él y os resulta complicado salir, os dejo más música para que al menos busquéis la salida bailando. Hot Chip, One Life Stand:
Hot Chip - One Life Stand (MySpace Exclusive)
Hot Chip | MySpace Music Videos
Visto desde un punto situado sobre su cénit, el haz de luz de este faro revela un paisaje que vira de la profundidad del azul marino a una extensión yerma de gris piedra y finalmente un oscuro bosque, verde por supuesto, pero con ciertos matices ocre debido a la estacionalidad. En este bosque, si te fijas con detenimiento, aparecen de vez en cuando pequeños y ridículos duendecillos cuyo único propósito parece ser lanzar pequeñas deposiciones de cabra hacia las paredes del impoluto faro. Suelo dispersarlos a tiros, pero son tenaces y cíclicos como las mareas y siempre vuelven a por más.
Es en la extensión de piedra donde me atenaza el desamparo. De homogénea, tiene un punto de agorafóbica y la falta de puntos de referencia me marea. Ésta sin embargo será la última vez que caiga de rodillas balbuceando hiperventilado, he decidido mandar a la mierda ética y sentido estético y pienso utilizarla (ya que es mía) para construir una bonita urbanización de cara al mar. Las razones son varias, uno para especulación, dos porque si el ayuntamiento de Barcelona puede permitirse el lujo de un hotel con nosecuantas plantas y playa privada en la propia Barceloneta porque no voy a poder yo edificar en mi limbo personal, tres para joder a los leprechauns del bosque y cuatro para demostrar a la gente que allí vaya a residir, ayudado por la curvatura de la línea del horizonte, que el mundo en el que vivimos es redondo, y que si empiezas a caminar en línea recta, indefectiblemente terminarás encontrando tu espalda. A veces apuñalada.
Y como alegoría real de todo esto, El Muy Maligno me ha vuelto a visitar en forma de detalle y me ha sugerido al oído, taimado truhan, que busque a un viejo aliado en las ondas y hete aquí que he dado con el señor Carl Craig (yes man, we love techno too) remezclando el nuevo single de los británicos Hot Chip, por título: One Life Stand. Y qué por ahora se me antoja bastante esencial. Resuelto a encontrarlo para publicarlo han comenzado a surgir evidencias de la isócrona majestad con la que el mundo se repite en una gloriosa y sublime recapitulación, una de ellas el regreso de Massive Attack (8 de febrero) en forma de diabólica sentencia de labios de la añeja actriz porno Georgina Spelvin "We are our own devil". Añádele que estoy sumido en la fractalidad literaria de Irvine Welsh en el retorno de Trainspotting que se ha venido a titular "porno" y daréis con la evidencia de que estamos condenados a repetirnos, pero la mayoría de las veces con erógeno placer.
Otra de las ventajas de girar sobre uno mismo es que tienes tiempo para corregir errores, así que me voy a la ferretería a buscar una espátula para limpiar las cagarrutas de los jodidos duendecillos, no sin antes dejaros el link a la publicación del vídeo de Massive Attack que he realizado en mi perfil de Facebook, sabedor de que éste último a su vez relinkara a esta entrada desde mi perfil en forma de nota; otro círculo. ¿Veis?
Por si acaso caéis en él y os resulta complicado salir, os dejo más música para que al menos busquéis la salida bailando. Hot Chip, One Life Stand:
Hot Chip - One Life Stand (MySpace Exclusive)
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viernes, 4 de diciembre de 2009
Maibies
No deja de tener gracia que la mañana que te levantas y no tienes café, bajes al bar a satisfacer tu oscuro vicio y el periodico te agradezca la propina con una revelación: existe el periodiste mamarrache, y lo privo de género para no ofender sensibilidades; todos sabemos que cuanto más politicamente correcto, más trayectoria tiene tu palabra.
Hace una semana lo que no tenía era leche. Albricias, otra revelación. Mismo newspaper por eso. Y está sembradito por lo que he oido, igual me suscribo. Suscribo, lo que continua es parte reflexión personal, parte desvario emocional. Así que una vez más, no se me ofendan.
La columna en cuestión hablaba de cierto tipo de grupos sociales que se han venido estableciendo desde los años ochenta, verbigracia de nuevo de ciertos individuos que, faltos de comprensión o de salir a tomar algo, necesitan etiquetarlo todo a fin de, si no comprenderlo, sí ordenarlo, ponerlo alineadito en la estantería victoriana que es su cerebro y dejarlo allí cogiendo polvo. Utilizaba varios vocablos de estos:
Yupies. Young Urban Profesionals. Y aquí primera carcajada. No sé el tiempo que puede llevar esta palabra desactualizada, pero más o menos el mismo que los gorros de la guardia del palacio de Buckingham. Otra Bobos, Bohemian Bourgeouis, o bohemios burgueses, aquí la sorpresa, serán los que vieron The Crow y se la creyeron. Luego los Dinks, a saber Double Income No Kids; y este ya no es un individuo sino una oscura entidad formada por dos sujetos que tienen pasta y no hijos, ale, al saco. Luego se daba una vuelta por europa mencionando los nuevos prekariat, hacía bandera patria con el mileurista y hasta intentaba darle crédito a su erudita disertación mentando a Brett Easton Ellis, sin saber que posiblemente este último se le mearía en la cara a la mitad del artículo.
Lo comentaba con mi pareja mientras comía y claro, ¿En qué saco caemos nosotros? Pues seriamos Dinks supongo. Y me dice, maybe. Maybe income, maybe not, maybe kid, maybe not, maybe llego a fin de mes, maybe salgo esta noche, maybe me apunto al gimnasio, maybe lo que hago es coger una postura de caballo y olvidarme por una semana que Iran está intentando desarrollar armas nucleares. Y ahí de repente se me ha ocurrido que la periodista no era tan alienígena y que al fin y al cabo todos tenemos de vez en cuando la necesidad de etiquetar cosas. Así, el termino maibi para mi generación, la anterior, y creo que las venideras viene a definir bastante bien la incertidumbre que nos atenaza a los que andamos por la treintena y no tenemos ni puta idea de por donde nos da el aire. La castellanización del termino maibi no es casual. Esto en Dinamarca no pasa, ni hay precariedad laboral, ni tener un hijo supone hipotecarse hipotéticamente. Es algo local, patrio y muy castizo.
Total, que después de reflexionarlo un poco y reparar en el naughty (inflexión de naught, nada y naughty, travieso) que define a los años posteriores al 11S en Estados Unidos, he pensado que el maibi nos define a nosotros. Por indefinido y por estúpido.
Hace una semana lo que no tenía era leche. Albricias, otra revelación. Mismo newspaper por eso. Y está sembradito por lo que he oido, igual me suscribo. Suscribo, lo que continua es parte reflexión personal, parte desvario emocional. Así que una vez más, no se me ofendan.
La columna en cuestión hablaba de cierto tipo de grupos sociales que se han venido estableciendo desde los años ochenta, verbigracia de nuevo de ciertos individuos que, faltos de comprensión o de salir a tomar algo, necesitan etiquetarlo todo a fin de, si no comprenderlo, sí ordenarlo, ponerlo alineadito en la estantería victoriana que es su cerebro y dejarlo allí cogiendo polvo. Utilizaba varios vocablos de estos:
Yupies. Young Urban Profesionals. Y aquí primera carcajada. No sé el tiempo que puede llevar esta palabra desactualizada, pero más o menos el mismo que los gorros de la guardia del palacio de Buckingham. Otra Bobos, Bohemian Bourgeouis, o bohemios burgueses, aquí la sorpresa, serán los que vieron The Crow y se la creyeron. Luego los Dinks, a saber Double Income No Kids; y este ya no es un individuo sino una oscura entidad formada por dos sujetos que tienen pasta y no hijos, ale, al saco. Luego se daba una vuelta por europa mencionando los nuevos prekariat, hacía bandera patria con el mileurista y hasta intentaba darle crédito a su erudita disertación mentando a Brett Easton Ellis, sin saber que posiblemente este último se le mearía en la cara a la mitad del artículo.
Lo comentaba con mi pareja mientras comía y claro, ¿En qué saco caemos nosotros? Pues seriamos Dinks supongo. Y me dice, maybe. Maybe income, maybe not, maybe kid, maybe not, maybe llego a fin de mes, maybe salgo esta noche, maybe me apunto al gimnasio, maybe lo que hago es coger una postura de caballo y olvidarme por una semana que Iran está intentando desarrollar armas nucleares. Y ahí de repente se me ha ocurrido que la periodista no era tan alienígena y que al fin y al cabo todos tenemos de vez en cuando la necesidad de etiquetar cosas. Así, el termino maibi para mi generación, la anterior, y creo que las venideras viene a definir bastante bien la incertidumbre que nos atenaza a los que andamos por la treintena y no tenemos ni puta idea de por donde nos da el aire. La castellanización del termino maibi no es casual. Esto en Dinamarca no pasa, ni hay precariedad laboral, ni tener un hijo supone hipotecarse hipotéticamente. Es algo local, patrio y muy castizo.
Total, que después de reflexionarlo un poco y reparar en el naughty (inflexión de naught, nada y naughty, travieso) que define a los años posteriores al 11S en Estados Unidos, he pensado que el maibi nos define a nosotros. Por indefinido y por estúpido.
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sábado, 14 de noviembre de 2009
Gabriel Wickbold y 38 días...
... con todas sus horas sin poder o querer escribir una coma. Y la verdad es que lo he echado de menos. Iba mirando de vez en cuando la solitaria anterior entrada y me preguntaba si volvería a coger la motivación para seguir. Creo que no se trata de motivación, sino sencillamente de ganas y tiempo. Tiempo, fundamental herramienta de supervivencia, o sabes manejarla o sencillamente palmas.
Y hablando de tiempo hay quién es capaz de aprovechar el momento que sucede entre una milésima de segundo y la siguiente para retratar la dramática expresión plástica de la pintura arrojada con violencia sobre una modelo y crear una bonita estampa; esto dicho sin comas para ir más rápido suena raro, pero se ve así de bien:




Y hablando de tiempo hay quién es capaz de aprovechar el momento que sucede entre una milésima de segundo y la siguiente para retratar la dramática expresión plástica de la pintura arrojada con violencia sobre una modelo y crear una bonita estampa; esto dicho sin comas para ir más rápido suena raro, pero se ve así de bien:




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lunes, 20 de julio de 2009
Battle for the sun
No batalléis, no os peléis por él, no merece el esfuerzo, venid aquí de nuevo a por él, tenemos de sobra, estamos en alerta roja por calor. De mientras que los estomacantes U2 se gastan alrededor de los 3 millones de euros en montar su concierto de Barcelona, dinero que supongo servirá para disimular el evidente deterioro de la voz de su vocalista y la factura del aparejador mamarracho que le diseña las gafas, los Placebo, a los que he posteado aquí unas cuantas veces sin necesidad de ser uno de mis grupos favoritos, con un planteamiento mucho más modesto, pero con muchísima más música, estilo y talento, lanzaron un alegato poprock en Bilbao del que sólo puedo decir que ha sido uno de los mejores conciertos que he visto.
Contundente, electrizante y musicalmente perfecto, el grupo de Molko desgrano su último disco acompañado de viejos clásicos a lo largo de 90 minutos vibrantes y llenos de profesionalidad, contención, melodía y pasión en un concierto en el que tanto público como crítica local confirman como el mejor del pasado festival BBK Live.
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jueves, 30 de abril de 2009
Beauty redefined?
A ver, me espantan. Las sentencias así. La belleza redefinida, hostia, no hizo algo así ya en su tiempo Francisco de Goya? Cada vez que oigo o leo algo como esto me hecho a temblar, me suena a excusa; a excusa para metértela doblá. Para empezar hay que comprender profundamente aquello que se intenta redefinir y segundo, en el caso de la belleza... Bueno, ambicioso cuando menos. Me estoy acordando de aquellos que quieren redefinir el capitalismo, sin comprenderlo, sin poderlo acotar y dándose cuenta tarde de lo caprichoso, destructivo e impredecible de su naturaleza, ahora quieren hacerlo más fuerte y quienes son los encargados, los mismos que lo integran. El status quo. Fantástico.
Bueno, pues ahora a un grupo de modernas se les ha ocurrido que pueden redefinir la belleza femenina a base de tungsteno, figurantes con escasos recursos interpretativos y nostalgia de unas de las películas más maniqueas y torticeras de los noventa. He dicho torticeras. Ahora, claro, ellas están buenísimas, como lo estaba Brad Pitt hablando de lo innecesario de llevar calzoncillos con el nombre de otra persona. Vete a la mierda guapo. Y vosotras atajo de lerdas, si queréis redefinir algo de verdad no escojáis la evidencia, arriesgaos un poco y buscad una pelea de verdad, esto no es más que masturbación. He dicho masturbación.


Bueno, pues ahora a un grupo de modernas se les ha ocurrido que pueden redefinir la belleza femenina a base de tungsteno, figurantes con escasos recursos interpretativos y nostalgia de unas de las películas más maniqueas y torticeras de los noventa. He dicho torticeras. Ahora, claro, ellas están buenísimas, como lo estaba Brad Pitt hablando de lo innecesario de llevar calzoncillos con el nombre de otra persona. Vete a la mierda guapo. Y vosotras atajo de lerdas, si queréis redefinir algo de verdad no escojáis la evidencia, arriesgaos un poco y buscad una pelea de verdad, esto no es más que masturbación. He dicho masturbación.


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jueves, 23 de abril de 2009
Autechre's nightmare
El vídeo en cuestion no tiene relación alguna con Autechre más que la que yo le veo, me explico: Autechre es un tandem formado por los británicos Rob Brown y Sean Booth, que en los noventa alcanzaron cotas melódicas inimaginables para la música electrónica, trasladando ésta a través de líquidos paisajes cósmico-oníricos, texturas mercurianas y evocadores ambientes digitales. Si bien es cierto, que su creatividad ha adquirido en sus últimos discos tintes un tanto excentricos o esquizoides, perdiendo musicalidad en favor de la experimentación.
Estos últimos discos son insoportables, dicho de otra manera, y salvo para regresar al estrés y al absurdo cotidiano de estados de proximos al nirvana celestial, no se los recomiendo ni al alter ego malicioso de Fatboy Slim. Pues bien, un japones (tenía que ser, son del futuro no cabe duda) les ha puesto imagen. La música no es necesariamente Autechre, pero lo que está claro es que más alla de abstractas composiciones y animaciones digitales, este documento de sadomasoquismo eléctrico es como debería verse Autechre. El genio que ha ideado esto se llama Daito Manabe y aparte del que posteo tiene otros tantos vídeos a cada cual más divertido y delirante.
Lo inquietante de este vídeo es el amplio espectro de posibilidades que abre. Lease, no sabes bailar, pero vas a la discoteca por que una vez en la pista te conectas a una matriz de cables y un macabro dance-jockey salido de una perversa novela de William Gibson te convulsiona decadentemente al ritmo de una sincopada música, mientras tus sinapsis cerebrales reaccionan con la última droga de diseño y todo tú te conviertes en vapor sideral. Me cago en Dios, no veo que llegue el momento. Va a ser cierto que vuelven los noventa...
Estos últimos discos son insoportables, dicho de otra manera, y salvo para regresar al estrés y al absurdo cotidiano de estados de proximos al nirvana celestial, no se los recomiendo ni al alter ego malicioso de Fatboy Slim. Pues bien, un japones (tenía que ser, son del futuro no cabe duda) les ha puesto imagen. La música no es necesariamente Autechre, pero lo que está claro es que más alla de abstractas composiciones y animaciones digitales, este documento de sadomasoquismo eléctrico es como debería verse Autechre. El genio que ha ideado esto se llama Daito Manabe y aparte del que posteo tiene otros tantos vídeos a cada cual más divertido y delirante.
Lo inquietante de este vídeo es el amplio espectro de posibilidades que abre. Lease, no sabes bailar, pero vas a la discoteca por que una vez en la pista te conectas a una matriz de cables y un macabro dance-jockey salido de una perversa novela de William Gibson te convulsiona decadentemente al ritmo de una sincopada música, mientras tus sinapsis cerebrales reaccionan con la última droga de diseño y todo tú te conviertes en vapor sideral. Me cago en Dios, no veo que llegue el momento. Va a ser cierto que vuelven los noventa...
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lunes, 20 de abril de 2009
MTV Switch
Es el puto colmo de la desfachatez. La cadena MTV, adalid del serás lo que tengas, ergo lo que consumas, se saca ahora una especie de subcanal llamado Switch con el que pretende concienciar acerca del cambio climático. Pues me tocará los huevos de manera ignota hasta ahora, pero la verdad es que las imágenes para la campaña son buenas... y luego igual resulta que conciencian y sirven para algo... De acuerdo, pase por esta vez.




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martes, 31 de marzo de 2009
Requiescat in Pace
La madrugada del 28 al 29 de este mes murió Maurice Jarre, que fue el compositor de la música de más de 150 películas, entre las cuales tenemos Topaz, Doctor Zhivago, Lawrence de Arabia, Jacob's Ladder (aquel piano de la obertura aun me da escalofrios) o Mad Max 3: Beyond Thunderdome entre otras. Desde aquí mi más sentido pésame al enajenado de su hijo -sí, el que hacía música con lasers y discos con nombres de elementos químicos- y a todos los que en algún momento nos emocionamos con su música.
Pues bien, tenía el texto preparado desde hacía más de una semana para que esta entrada de la serie Soundtracks cerrara el mes, y me ha pasado una cosa sorprendente. He ido a mirar la fecha exacta de la muerte y sorpresa, se murió el domingo... ¿¡!?
Juro aquí ante el Altísimo y las hendidas pezuñas de Belcebu que hace al menos quince días ví en televisión la noticia de su muerte. Y no lo he soñado porque Paloma, mi pareja (qué reconozco, no se encuentra ahora mismo en un momento en el que pueda pasar un examen pericial para comprobar el pleno uso de sus facultades psiquicas, peroestodalomismo) estaba conmigo y lo vió también. A ver si va a pasar como -AVISO DE SPOILER- en La Escalera de Jacob que el tio estaba muerto y soñaba que vivía en el futuro o algún lio de estos. O qué al final soy responsable de su muerte de alguna manera. O soy medio vidente y estoy aquí wasting my life cuando podría estar haciendo carrera como pitoniso televisivo. Bueno, de esto último no me cabe duda la verdad. Creo que tengo una visión, rapto místico alla voy:
mañana no hay entrada.
Pues bien, tenía el texto preparado desde hacía más de una semana para que esta entrada de la serie Soundtracks cerrara el mes, y me ha pasado una cosa sorprendente. He ido a mirar la fecha exacta de la muerte y sorpresa, se murió el domingo... ¿¡!?
Juro aquí ante el Altísimo y las hendidas pezuñas de Belcebu que hace al menos quince días ví en televisión la noticia de su muerte. Y no lo he soñado porque Paloma, mi pareja (qué reconozco, no se encuentra ahora mismo en un momento en el que pueda pasar un examen pericial para comprobar el pleno uso de sus facultades psiquicas, peroestodalomismo) estaba conmigo y lo vió también. A ver si va a pasar como -AVISO DE SPOILER- en La Escalera de Jacob que el tio estaba muerto y soñaba que vivía en el futuro o algún lio de estos. O qué al final soy responsable de su muerte de alguna manera. O soy medio vidente y estoy aquí wasting my life cuando podría estar haciendo carrera como pitoniso televisivo. Bueno, de esto último no me cabe duda la verdad. Creo que tengo una visión, rapto místico alla voy:
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