viernes, 1 de agosto de 2008

Hi-Fiction, Muad'dib, Dr. Infernus, Iboy...

... por cual de esos estúpidos nombres tengo que llamarte?

Uno dijo que la única verdadera defensa del hombre civilizado contra quienes le agobian es mentir. Este tio, al que algunos llamaban Traven, fue escritor y parió un buen número de buenos libros, todos escritos en aleman. Entre sus obras El Tesoro de Sierra Madre ¿os acordáis de la película? Bueno, pues pese a la notoriedad que adquirió durante la primera mitad del siglo XX, el día que fueron a hacerle la lápida nadie sabía cual era el nombre que tenían que poner. Un auténtico malabarista del artificio y la ficción, incluso para su propia realidad. Misterio para los que le rodeaban y umbría absoluta para periodistas y críticos. Su mujer Rosa lo llamaba alternativamente Hal (9000 hubiera sido la hostia ya) o Albert, Diego Rivera Marut, Gabriel Figueroa se resignaba cortesmente a llamarlo Traven.

A algunos puede que os resulte complicado entender esta faceta de la vida, pero de alguna manera todos mentimos. Quizá Traven quería escapar de la publicidad deben conocerme únicamente por lo que escribo, o quizá era más abiertamente honesto consigo mismo de lo que lo somos muchos de nosotros.

Cuando Calderón afirmó La Vida es Sueño se refería sin duda a que no es más que teatro. ¿Y que hacemos en el teatro de la vida hasta que nos encontramos? Interpretar personajes, convertirnos en individuos extraños, vagar de ficción en ficción. Cuando salimos a ligar, cuando vamos al banco a pedir un crédito, cuando hablamos con alguien enfermo, en la cola del supermercado, pagando la multa, reunido con tus clientes o pidiendo la revisión de tu examen, adquirimos facetas diferentes a las que somos afines. Dependiendo de la situación somos de un color y cuando interrogamos al zurdo del espejo por la mañana vemos un nuevo matiz que no conociamos, lo asimilamos y seguimos definiendo al que estará completo sólo en el momento de la muerte.

Id, ego y superego, yo racional y yo emocional, sereno o ebrio, maniaco o depresivo. Algunas de estas identidades que se entremezclan me han dado una cambiante forma que confunde a los que me rodean hasta que descubren que soy más inofensivo que un koala puesto de M. En cumplimiento de la promesa hecha en la primera entrada, toda esta disertación debería servir para hablaros de mi , aclararos quién no soy y dejar bien claro que soy un freak, pero no al uso, con el conocimiento ninja, orgulloso, incomparable, profundamente estúpido y megalómano hasta decir basta, cabrones. Sólo hay un único y genuino Dr. Infernus, no os quepa duda, se alquila por horas y sirve para desatascar toda clase de cañerías, cocktelería creativa, frenética compañía, animada charla y consultoría sobre laxa moral. Tambien, de vez en cuando, diseña algo. Más por aquello de mantener una forma corporea, todos sabéis que existes en cuanto diseñas, que por verdadero afan vocativo ¿How to dissapear, dude?

Dicho esto y habiendoos -sin duda- aclarado quién está detrás de este blog, os posteo una foto en el estudio y prometo para la próxima entrada subiros algunos de mis últimos trabajos:

3 comentarios:

Anónimo dijo...

NO MIENTAS!!! ese tipo NO eres tú y ese NO es tu estudio (imposible, no hay porno en el monitor).
de todas formas, o cada día escribes mejor, o yo me estoy haciendo más viejo, porque ha habido un momento que casi "me se" cae una lagrimilla.
ah, y no. no nos castigues con tus últimos trabajos... mi humilde opinión es que este blog no debería tener nada que ver con el curro

el anónimo enmascarado

p.d: jeje, yo también he mentido, mi opinión no es humilde, es titánica, grandilocuente y portadora de la sabiduría absoluta


¿dónde comes hoy?

Dr. Infernus dijo...

Coño!

Pues gracias Beautiful Stranger, como donde quieras y aquello que gustes.

Y gracias por el comentario, aunque sea incierto que no mentira.

Hugs... Hefners.

Anónimo dijo...

... y menos mal que es así amigo, porque sino nos inventaramos ante cada situación y no nos pusieramos una máscara acorde al ambiente no creo que sobrevivieramos. Imagino que debe SeR cuestión de la naturaleza: un camaleón cambia de color según las circunstacias, pero en el fondo, en esencia, todos sabemos que es un reptil, con comportamiento y actitudes de reptil. Así que imagino, que la magia de cada uno debe estar en la esencia, en lo que es uno consigo mismo, que debe SeR una mezcla extraña de lo que se es en todas las circunstancias que describes.
También imagino que es cuestión de prueba y error, acción y reacción. Te hacen pruebas todos los días, más grandes o más pequeñas, más o menos transcendentes, y dependiendo de tu sensibilidad, de tus experiencias pasadadas y de tus espectativas te comportas de una forma o de otra, hasta que se va formando poco a poco una forma de comportamiento que te describe o que describe, por lo menos, algo que se parece a ti.
Así que, me alegro de conocer otro de los rostros de quien es consciente de este escenario teatral. Espero verte en la próxima función compartiendo reparto y disfrutando de la improvisación.

Se despide el anónimo nº2, que yo todavía no he elegido máscara para hoy