
Es una auténtica lástima que los controles tengan que ser manejados valiéndose de alfileres pero aquel que dijo que dentro de poco pincharía con el ipod supongo que se refería a esto.
Parece ser que dentro de poco dejarán de ser tan comunes los individuos que el viernes tarde pasean de un lado a otro con maletas de vinilos. Pues una cosa está clara, los puristas de pinchar discos no se pasaron al CD porque este no era cool, y los que vinieron después comenzarón con vinilos directamente; pero claro, pinchar con un iphone tiene su glamour... no sé en que parte de la anatomía humana localizar este glamour, posiblemente en el conducto rectal, pero lo tiene.